mosquetero

Don Gil de las Calzas Verdes / Tirso de Molina / Corral Cervantes

El teatro

Mi primera vez en en un teatro en Matadero y primera vez en Corral Cervantes. Me cuesta encontrar la Nave de Terneras, que está fuera del recinto. Al entrar, alguien en la puerta que parece un actor sonríe y me dice: "no te pierdes una". No sé si es una técnica de halago para que vuelva. Le sigo la corriente. Quizá me ha confundido con alguien.

El teatro -que imita una corrala- está bastante a medias. Las sillas son duras y están muy juntas. Estamos demasiado pegados a pesar de que parece sobrar el espacio.

La representación

Me ha costado unos minutos dejarme llevar. Creo que tiene más que ver con la obra que con esta producción. En cualquier caso, el montaje es sencillo. Las actrices protagonistas son buenas y la trama pronto se hace confusa y divertida. Y campea sobre todos Angel Ramón Jiménez, un actor gigantesco y brutal que es aquí Quintana y Doña Clara.

Me gusta cómo respetan con el texto y lo saltean como bromas contemporáneas, también en reacción al público. Don Juan, cuando fingía morir, ha dicho "vienen gaviotas" después de que alguien se riera en las butacas con algo que -en efecto- parecía un graznido.

La obra

"Don Gil" no tiene frases profundas ni escenas memorables. Me parece solo un enredo divertido y bien llevado, que requiere muy buenos actores para ser disfrutado ahora. La comedia pura envejece mal. Pero vale la pena, y las mujeres tienen personalidad. Un punto para Tirso.

También se entiende que el autor tuviera problemas. Mujeres haciendo de hombres de las que se enamoran mujeres. Mujer embarazada -presuntamente- traicionada y asesinada por su marido que se va con otra. Hay de todo. El Barroco español. Sin complejos. Se entiende la vida de Lope al leer a Tirso.

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